Noticias

Felipe Cubillos y José Muñoz arriban a Wellington en segunda posición

3 Febrero, 2009

El “Cabo de Hornos”, barco patrocinado por SK Bergé, ha llegado al puerto de Wellington, tras recorrer más de 12.500 kilómetros y nada menos que 32 días de navegación ininterrumpida.

Los chilenos, Felipe Cubillos y José Muñoz, tripulantes del barco del equipo chileno, patrocinado por SK Bergé, han sabido llevar a la embarcación hasta Nueva Zelanda avanzando en la clasificación y recortando distancias con el primer clasificado, el Beluga Racer de Boris Herrmann.

Sobre las sensaciones de estos magníficos navegantes podemos saber más, gracias a la carta que nos envía Felipe Cubillos a su llegada a Nueva Zelanda y que reza así:

ACERCA DE LA FELICIDAD Y DEL ÉXITO

Hola a todos,

Mi hija Sofía hace algunas horas me ha mandado un mail precioso titulado “de una hija orgullosa de su padre” y después de esto, he decidido darme un tiempo para  reflexionar mirando un cielo precioso en el Estrecho de Cook en Nueva Zelandia; desgraciadamente ya sabemos que no hemos podido ganar esta segunda etapa de la Regata de la Vuelta al Mundo. Los alemanes están a una hora de llegar y nosotros a 5.

De nuevo nuestros aplausos y reconocimiento para Boris y Felix, corrieron una gran regata!!!

Pero hay algo raro y curiosamente no estoy ni frustrado ni amargado. Y ojo, los que me conocen saben que no soy un conformista, sino que cuando uno sabe que lo ha entregado todo, se da cuenta que cualquiera sea el resultado alcanzado, estaremos, al final del día, en paz con nosotros mismos.

Sabemos que hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance; navegamos en los peores mares de este planeta, trasluchamos cada vez que había que hacerlo, cambiamos todas las velas cuando correspondía, nos mojamos, sentimos frío, sentimos sed, mucha sed, sentimos miedo, estuvimos cansados, muy cansados y siempre nos levantamos, nos frustramos y nunca nos entregamos, y si así no pudimos, está bien.

Y está bien, porque la felicidad interna creo, no es solo el destino o la meta; es mucho mas que eso, es un largo y sinuoso camino que nosotros elegimos como recorrerlo y como construirlo.

Y al final del día, quizás, no es el éxito lo que debemos alcanzar (le decía hoy a mi hija Sofía cuando le respondía su mail), sino que la felicidad.

Buscando el éxito no siempre alcanzas la felicidad, pero alcanzando la felicidad, de seguro encontraras el éxito, le escribí hoy día.

Quizás lo mas precioso de esta etapa fue el descubrir que los límites no existen; son simples fronteras que nosotros mismos nos ponemos quizás, que se yo cual sea la razón, quizás para protegernos. Pero se los confirmo, porque lo viví, uno puede mucho más que lo que se imagina.

Seguiremos luchando en cada etapa que queda de esta regata pues ésta no es mas que una metáfora de la vida misma, (como me lo dijo un gran amigo mío) un libro abierto y expuesto de como dos hombres se unen para ir en busca de un sueño, no del sueño posible y fácil, sino todo lo contario, en busca del gran sueño, el sueño imposible que esta en cada uno de nosotros.

Durante esta navegación hemos recibido cientos, quizás miles de mails preciosos, pero hay uno que quizás más me impacto, quizás por su simpleza. Sólo decía, muchas gracias a Uds…

No se si me entienden? El nos daba las gracias a nosotros…. y si alguien en este planeta nos da las gracias por poder mostrarles que los sueños hay que buscarlos, cueste lo cueste, todo habrá tenido sentido…

Muchas veces me han preguntado por que hago lo que hago, sacrificando todo por dar la Vuelta al Mundo y nunca se me ocurrió que pudiera servirle a alguien y que esa persona te diera las gracias por lo que haces.

Vivimos en un planeta maravilloso (además lleno de ballenas) y con el Negro les damos a Uds y a nuestros queridos auspiciadores las gracias por acompañarnos en esta aventura que ya no es de nosotros dos solos, sino que de todos ustedes también, que día a día vamos todos abordo de la Colorina, algunos desde sus casas u oficinas, otros mojados, arriba de este precioso barco.

Ahora a prepararnos para la tercera y más dura de las etapas, el Cruce del Cabo de Hornos. Nos volvemos a encontrar el 21 de Febrero.

Felipe